Dos negocios que se cruzan cada día
En España es muy habitual que un despacho de administración de fincas acabe gestionando alquileres. El propietario que ya confía en ti para su comunidad te pide que le busques inquilino, que cobres la renta y que le liquides cada mes. Y al revés: el gestor de alquileres que tiene varios pisos en el mismo edificio termina administrando la comunidad.
El problema aparece cuando cada negocio vive en un programa distinto: el mismo propietario dado de alta dos veces, dos bancos que conciliar por separado, la avería del inquilino que hay que copiar a mano en la comunidad y un cliente que recibe correos de dos sistemas. FixrOS lo resuelve con módulos que comparten datos en lugar de programas que se pasan ficheros.